Tecnoafecciones. Acciones para (re)conectar y transformar las tecnologías

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2 octubre, 2026
conversa

Tecnoafecciones es un proyecto para repensar(nos) nuestro vínculo con la tecnología y mirarla desde una perspectiva feminista, descolonial y situada. Pues reconocemos que las reflexiones sobre lo tecnológico se han construido casi siempre desde marcos racionalistas, occidentales, masculinos y blancos. Frente a eso,Tecnoafecciones propone revincularnos con la tecnología desde los afectos, los cuidados y los valores que sostienen la vida, para imaginar futuros dignos y tecnodiversos.

Buscamos activar nuestra capacidad de creación colectiva, nuestras posibilidades de articularnos políticamente, de rescatar nuestras maneras colectivas de hacer juntas desde la revinculación y el afecto, nuestra voluntad de reconocernos como comunidad y posibilidad, nuestro compromiso de responsabilizarnos como acción colectiva. Queremos hacer explícita nuestra voluntad de generar impactos deseados y nuestra potencia transformadora de mundos. Nuestra ilusión por construir futuros dignos y justos para todas.

Este proyecto se construyó a través de conversaciones con personas y colectivos en defensa del territorio, comunidades migrantes en las fronteras sur y norte de México, albergues, trabajadoras de maquilas tecnológicas, juventudes, personas dedicadas a la espiritualidad y la sanación, proyectos de reciclaje y recuperación de dispositivos, tecnólogues e investigadores y combina una propuesta teórica, contenidos que recogen las voces de las comunidades afectadas, metodologías para talleres y una campaña digital pensada para públicos amplios.

En Tecnoafecciones observamos la tecnología desde cinco dimensiones:

  • Extractivismo: cada teléfono contiene más de 200 minerales y obliga a extraer litio, cobalto, coltán y otros materiales en territorios que cargan con el costo ambiental y social.
  • Trabajo: detrás de cada dispositivo hay personas, desde quienes minan hasta quienes ensamblan en maquilas o moderan contenidos.
  • Infraestructura: la nube es material, centralizada y sedienta de energía y agua. Frente a ella, el proyecto reivindica las redes comunitarias, los servidores autónomos y la «infraestructura del afecto».
  • Usos: la mayoría de las personas somos tratadas como usuarias y no como agentes de transformación. El proyecto invita a habitar internet de otras maneras, con software libre y distancia crítica.
  • Desechos: se generan unos 50 millones de toneladas de basura electrónica al año y solo un 20% se recicla adecuadamente. Frente a la obsolescencia programada, el proyecto apuesta por la reparación, el diseño duradero y la reducción del consumo.

Puedes conocer el proyecto completo en tecnoafecciones.net