Hay un sábado de común denominadores

sábado común denominadores
6 diciembre, 2025
sursiendo

A lo largo de los últimos años, el avance tecnológico, la crisis democrática y el crecimiento de formas renovadas de violencia política han configurado un entorno profundamente inestable para la defensa de derechos humanos y la vida comunitaria. Al mismo tiempo, las grandes plataformas y los gobiernos han intensificado prácticas de vigilancia y control que impactan directamente en la libertad de expresión, la autonomía digital y la seguridad de quienes defienden la tierra, los territorios y los bienes comunes. En este contexto, se vuelve indispensable reconstruir miradas críticas que articulen tecnología, política y derechos humanos, especialmente desde los territorios que sufren los efectos más duros de la militarización y de la concentración corporativa.

Los siguientes aportes del último Sábado de comunes del año permiten trazar un mapa amplio de estas tensiones, desde el análisis del contexto violento en Chiapas y la censura silenciosa en redes sociales, hasta las discusiones sobre tecnofeudalismo, ética hacker, servidumbre algorítmica y el futuro mismo de la filosofía frente a la inteligencia artificial.

Este recorrido propone un diagnóstico, y también caminos de acción colectiva y horizontes de resistencia, bienvenidas:

– El Segundo Análisis Enero–Julio 2025 del Observatorio de Personas Defensoras de Derechos Humanos de Chiapas (El Obse) del que formamos parte, ofrece un panorama urgente de la crisis de derechos en este estado del sur de México, desmontando la narrativa oficial: el gobierno presume una reducción de violencia. Este informe documenta que persisten el reclutamiento forzado, la desaparición de personas, el desplazamiento, las amenazas criminales y la militarización cotidiana. También en el ámbito digital las agresiones son frecuentes. Esta nota de Avispa Midia complementa este análisis al mostrar cómo, pese a la narrativa de pacificación, aumentan las agresiones contra defensores y periodistas en un estado cada vez más militarizado. La cobertura visibiliza riesgos, patrones de violencia y la urgencia de proteger a quienes documentan y denuncian.

– Con una mirada histórica, Steven Levy revisita la figura del hacker original y analiza cuánto queda de la ética hacker en las prácticas actuales en su entrevista “Los hackers originales fueron los primeros en ver la belleza en la tecnología”. Levy compara la cultura creativa y contracultural de los sesenta con la tecnocracia corporativa de 2025, preguntándose si quienes hoy lideran Silicon Valley siguen buscando liberar información o simplemente monetizarla.

– El fenómeno del shadow banning es explorado en profundidad en “Censura silenciosa en las redes”, donde especialistas explican cómo las plataformas invisibilizan contenidos, condicionando el debate público global: la censura no se ejerce ya mediante prohibiciones explícitas, sino por medio de algoritmos opacos que reducen el alcance de publicaciones incómodas.

– Muy recomendable, en esta entrevista Cory Doctorow profundiza en el concepto de enshittification, la degradación progresiva de las plataformas digitales conforme aumentan su control sobre usuarios y proveedores. Doctorow mantiene que las personas, mediante resistencia colectiva y acción regulatoria, aún pueden influir en el futuro tecnológico.

– La pregunta ¿Podemos arreglar internet? plantea tres propuestas radicales de figuras influyentes: limitar el poder de las plataformas, restaurar la neutralidad de la red y reimaginar la web como un bien público, el texto describe cómo algoritmos adictivos, prácticas de explotación de datos y desinformación han degradado el espacio público digital.

– El artículo “Acciones para resistir el tecnofeudalismo” propone estrategias concretas: crear infraestructura comunitaria, fortalecer cooperativas digitales, practicar desobediencia tecnológica, construir alfabetización crítica y promover modelos alternativos de gobernanza de datos. Es una invitación a transformar el malestar en organización.

– Más allá del concepto de tecnofeudalismo, “La servidumbre perfeccionada: esclavos del algoritmo, prisioneros del clic” describe cómo la economía digital convierte a las personas en engranajes de un sistema hipercontrolado. Desde la optimización de la atención hasta la dependencia de plataformas para trabajar, informarse y socializar, la servidumbre digital se naturaliza mientras se concentra poder en pocas manos.

– El texto “Crecer en red”, publicado por TIC A.C., reflexiona sobre los diez años de la primera concesión indígena de telecomunicaciones en México, celebra la construcción de redes comunitarias que priorizan autonomía tecnológica, sostenibilidad y autogestión, mostrando que existen alternativas reales al dominio corporativo.

– En “De la democracia representativa a la inteligencia representativa”, el autor argumenta que la IA genera un empobrecimiento del pensamiento crítico al excluir ideas radicales o disidentes en sus modelos estadísticos, al delegar nuestra capacidad crítica en sistemas creados por actores tecnofeudales, se produce una erosión de la democracia y del disenso.

– Finalmente, “La IA y el fin de la filosofía” recupera una reflexión de 2023 que sostiene que toda discusión sobre inteligencia artificial es, en el fondo, una lucha ideológica. Lecerf expone cómo la IA tiende a verse como un fin en sí mismo y advierte que, si no se cuestiona su estructura de poder, podría moldear nuestra capacidad de pensar y desear.

– Y no queremos terminar sin recomendar nuestra serie de contenidos Territorio móvil, en formatos texto, podcast, infografía y material de apoyo para los cuidados digitales; el texto El convivio del software libre (más allá de los aspectos puramente técnicos, usar un tipo de tecnología u otro puede mejorar la vitalidad social), y este último: No estaba muerto… estaba federando, sobre la teoría de Internet muerto y la idea de encontrarnos de otras formas en el mundo digital.

El rumbo de la tecnología no es un destino inevitable: es un campo en disputa, y comprender esta disputa es el primer paso para construir entornos digitales más libres, justos y humanos.

Salud!

@sursiendo