
De la serie de conversaciones “Las personas detrás de las tecnologías que queremos”. Pueden leer las anteriores acá.
Con el panorama digital dominado por plataformas extractivas y lógicas centralizadas, Archipiélago I emerge como una constelación de resistencias y afectos, nacido desde la experimentación técnica, la imaginación política y la necesidad de construir espacios más justos en la red, este proyecto se ha consolidado como un referente para pensar la autonomía digital desde América Latina. En Archipiélago I, las tecnologías libres se entrelazan con prácticas comunitarias, aprendizajes colectivos y una ética del cuidado que se opone a las formas hegemónicas de control.
Conversar con quienes integran Archipiélago I es asomarse a una comunidad que habita lo digital de otro modo: desde la horizontalidad, la colaboración y la ternura política, sus integrantes piensan el código como una herramienta de transformación, pero también como un gesto poético que conecta memorias, territorios y saberes. En sus palabras se percibe una práctica viva que desafía los límites del software para volverlo territorio, archipiélago y hogar compartido.
– ¿Cómo te gustaría presentar a Archipiélago I? ¿qué es Archipiélago I para ti?
lindk: Archi para mí es un espacio que me cuida y me permite cuidar a otres desde las filosofías que me gustan; es una casa con distintos portales dimensionales en donde quienes participamos podemos conectar, conocernos y armar cosas e incluso explorar fuera de acá.
sábila: Es un espacio de aprendizaje en colectivo donde cada cual tiene algún conocimiento que puede aportar al crecimiento del grupo. En lo personal es ir conociendo otras maneras de habitar el internet. Archi I fue mi introducción a las redes descentralizadas y a retomar la autonomía general en línea. Es alentador conocer otras comunidades gestando un mejor futuro (que no solo se limita a la tecnología) a través del internet y encontrar otros artistas/músicos/escritores, etc. en el Fediverso que también llegaron con la misma fatiga de las redes privativas.
diez: Archipiélago I es un espacio digital necesario en estos tiempos, un ejemplo de autonomía y representación pensada desde y para nuestra región. Es una presencia fundamental para poner nuestras identidades medioamericanas en el mapa fediversal. Es una prefiguración de la realidad digital que queremos, un insistir en que podemos vivir mejor con menos, como lo hemos hecho aquí desde generaciones.
– Si pudieras darle una personalidad a Archipiélago I, ¿cómo dirías que es? ¿qué personalidad tiene?

lindk: segura, muy amable y que desafía al sistema, es rebelde pero cariñoso pues.
sábila: Compasive, crítique, con disposición de ayudar y con un hambre innato de aprender.
diez: Alguien versatilmente diverse, paciententemente insistente, observadore y curiose, con disposición a cuestionar y proponer.
agua.viva: Muy versátil, comprensive, diverse, con mucho mundo interno y muy cálide.
– ¿Cuál consideras que es el valor o aportación principal de Archipiélago I?
aves: Archipiélago I nos ha dado la oportunidad de aprender en colectivo. Nuestra experiencia de ‘cacharreo’ del servidor es compartida en el chat, nos contamos las cosas, dañamos cosas juntes y las reparamos y así vamos creciendo poquito a poquito.
lindk: Para nosotres, parte de Archipiélago I, considero que la convivencia diversa, porque aunque seamos una comunidad pequeña somos un grupo de personas muy diversas, que compartimos desde lo común pero aprendemos desde nuestras diferencias de vida como culturales, creo que a todes nos gusta por ejemplo, hablar de los significados de algunas palabras que usamos desde el territorio geográfico que habitamos o vivimos, y para la banda externa pienso que mostrarnos cómo somos comunidad desde lo pequeño, puede ser inspirador, así como el espacio para mostrar esa expresión del territorio que compartimos, como la radio.
– ¿Cuáles son los sueños y deseos que actualmente tiene Archipiélago I?
aves: Creo que actualmente tenemos soberanía sobre nuestros recursos y herramientas y el sueño es seguir en ese camino y ser cada vez más independientes de la infraestructura digital hegemónica.
azul: y demostrar que sí se puede hacer una comunidad tecnológica independiente.
diez: También queremos ser motivación para incentivar a que otros archipiélagos digitales surjan, que sean autóctonos de su región, comunidad o localidad. Somos el “Uno” pero no deseamos que sea el único, queremos muchos más, nos motiva ser ayuda para hacer eso posible.
– ¿Cómo se conforma el equipo de Archipiélago I y qué desafíos internos enfrentan actualmente?
lindk: es un equipo que va muy de horizontalidad, claro que también, dependiendo de nuestras habilidades y espacio-tiempo-contexto, hacemos tareas, generalmente las partes mucho más técnicas van de la mano de diez y ness, vladomiro en radio, creo que en la parte de incentivación social hache está muy presente, algunes decimos datos que ocupamos, sacamos proyectos, damos creatividad, platicamos y etc. cada integrante se va distinguiendo y es parte. Es bonito ver cómo nos encontramos en comunidad en la charla. Creo que el desafío constante es la sincronización, que siempre está y siempre buscamos.
diez: Es veldá, desde un inicio hemos intencionado evitar jerarquías en nuestra estructura, aunque en el aspecto técnico (programación) siempre nos encontremos con ‘cargos’ o ‘permisos’. El “equipo” somos todes, y participamos en la medida en que nuestra realidad material nos lo permite, nuestra disponibilidad y recursos digitales son diversos, y desde esa consideración intentamos organizarnos, siempre prefiriendo simpleza y sencillez.
– ¿Qué importancia le da Archipiélago I y tú a nivel individual al bienestar y a la corresponsabilidad social?
diez: Es difícil hablar de bienestar y corresponsabilidad social cuando nuestra realidad regional esta atravesada por coloniaje, usurpación e imperialismo. Son fuerzas que nos imponen condiciones de opresión, explotación y precariedad, unas que nos atraviesan por generaciones, deseamos bienestar todos los días, buscamos comprometernos con aquello que mejore nuestras condiciones, pero el poder de nuestra realidad es implacable, aún así, día a día buscamos hacer de nuestro rinconcito digital un espacio donde podamos sentirnos optimistas y relevantes, donde disfrutemos crear un entorno de beneficio colectivo. A nivel individual, parte de mi bienestar está atado a la interrelación territorial de nuestra región, a crear puentes entre nosotres, porque siento que actualmente no hay muchos. Desde Archipiélago I me hago responsable de esa carencia y aporto a ese bienestar colectivo, aún (o principalmente) desde lo pequeño.
– ¿Qué importancia tiene el software libre a la hora de realizar tu trabajo?
aves: Es vital, hemos crecido en ambientes de trabajo donde muchas veces teníamos que piratear software para poder trabajar y hoy en día el software libre nos ha abierto horizontes, ha crecido tanto que muchas veces nos encontramos con que es muy superior a su par comercial.
sábila: La importancia de cuestionar los “estándares de industria” que justifican monopolios del Big Tech, también volver a recordar la importancia de la piratería y distribución gratuita o accesible del software.
lindk: es un medio que nos llega a dar derechos de participación y que puede hacer que el acceso a los conocimientos sea más distribuido, que se permita a más personas existir sin vulnerarse lo que hace, o que viva con una cadena de que alguien es su dueño, una herramienta que impulsa la colectividad, creo que nos hace pensar en les demás.
diez: Sin el software libre y gratuito no existiría nuestro archipiélago, no tuvieramos nada de lo que actualmente está a disposición colectiva y no estaríamos en contacto con quienes formamos la comunidad y sus redes.
– ¿Nos puedes compartir un poco del Mar, del Puerto, del Baúl, de la wiki y alguna otra cosa fantástica que forma parte de Archipiélago I?
diez: Nuestros servicios son pensados para la comunidad que pretende formar. En el Mar (red social) nos encuentras pensando en voz alta sobre nuestro día a día, en el Puerto (foro) hablando con más detenimiento, en el Baúl (repositorio) encuentras archivos nuestros que queremos compartir, en la wiki está lo que nos interesa registrar o divulgar, y en Radio Costa encuentras música solo de nuestra región. Consolidan un contenido particular, volviéndose reflejo de quienes la componen, de nuestras identidades, también me gustaría mencionar nuestra última adición a las islas continentales (grupos/colectivos), el Archivo ABRA: un archivo de memorias antiautoritarias en la isla de Cuba y legado del Centro Social y Biblioteca Libertaria ABRA.
lindk: algunos son proyectos que se están renovando, otros iniciando o que ya llevan existiendo, y hay ideas en remojo, cambios que hemos estado planteando y vamos organizando. A mí me encanta gemini, estas cápsulas que en combinación con html podemos usar de forma sencilla y nos deja compartir por internet este concepto de web pequeña.

– Desde Archipiélago I, y tú en lo particular, cómo perciben/s el momento actual de las tecnologías en América Latina y cuáles son los desafíos de las tecnologías libres?
sábila: Creo que el desafío más grande de las tecnologías libres es la difusión de las mismas, que se hagan comúnmente conocidas como una alternativa más accesible o ética a las herramientas comerciales. Dentro de mi contexto hay un conocimiento general de cómo las grandes compañías explotan a los usuarios y su información, pero hay una pesadez en salirse porque ‘ya todo el mundo esta aquí’ o ‘es lo que usa todo el mundo’, aún así veo interés en buscar alternativas contrario a como lo percibía tal vez unos 10 años atrás.
Luego de eso hay lagunas de aprendizaje al momento de usar las mismas, ya sean redes o software para hacer X cosa, dentro de la experiencia de usuario, muchas de estas herramientas del ‘Big Tech’ han establecido como ‘deben’ funcionar o verse estas aplicaciones, creando una familiaridad de procesos con los usuarios, algo que tomó muchísimos años en establecer. El software libre, aunque puede partir de algunos de estos estándares, al ser un poco diferente crea una fricción de usuario/herramienta de ‘volver a aprender’ algo. Algo como reestructurar tus hábitos, que toma su tiempo, paciencia y voluntad.
diez: Y en el contexto latinoamericano navegamos un panorama que impulsa un fuerte consumo de esas tecnologías privativas globalizadas mientras tratamos de mantenernos a flote en la precariedad que ellas han ayudado a formar, diría que dar cuenta de la dependencia que nos han impuesto es parte de los desafíos de las tecnologías libres. Es difícil abrir camino cuando hay una comodidad establecida por la moda y los estándares existentes pero también es aquello que podemos aprovechar para seguir promoviendo tecnologías que abogan por transparencia y autonomía.
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Archipiélago I recuerda que la tecnología no es neutra: está atravesada por las luchas, los afectos y las historias que le dan sentido, su trabajo demuestra que es posible tejer comunidad y autonomía incluso dentro de la red, que las infraestructuras también pueden ser espacios de cuidado y que la libertad tecnológica se construye colectivamente. Su propuesta funciona como una brújula ética y creativa: volver a aprender a habitar internet, con lentitud, cariño y conciencia, para que cada isla sea, a su modo, un gesto de resistencia.
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