Bienvenidas a nuestro sábado de comunes de mayo: en medio del caos informativo y la automatización que marca el ritmo de lo digital, cada vez surgen más propuestas que nos invitan a pausar, cuestionar y reimaginar la tecnología desde lo humano, lo colectivo y lo cotidiano. Desde resistencias algorítmicas hasta cafés donde se repara lo que otros desechan, atravesando iniciativas feministas, migrantes y comunitarias, en Sursiendo les traemos algunas miradas distintas que proponen formas más conscientes, creativas y colaborativas de habitar los entornos digitales:

– En medio del bombardeo constante de información y algoritmos que definen qué vemos y consumimos, surgen voces y propuestas que nos invitan a detenernos, reflexionar y optar por otras rutas, una de esas es la contralgoritmia, planteada en este artículo como la nueva contracultura. En vez de aceptar pasivamente lo que las plataformas deciden mostrarnos, esta postura busca preservar la diversidad cultural y la autonomía creativa frente al dominio de los algoritmos.
– Desde la parte académica, la revista Virtualis lanzó un número dedicado a la comunicación digital con perspectiva de género, tocando temas urgentes como el liderazgo, la violencia machista, el activismo y la creación desde lo digital. Un espacio necesario para pensar cómo se cruzan el género y la tecnología en nuestras vidas.
– En el mundo físico, los “Repair Cafés” siguen creciendo como espacios donde las personas se juntan para reparar dispositivos, intercambiar conocimientos y reducir el consumo desechable, son una mezcla de taller comunitario y resistencia práctica al consumo rápido, sin duda tienes que conocerlos.
– Otro tema importante lo aborda el Centro LATAM Digital con su informe sobre el uso de tecnologías digitales entre personas en tránsito, donde se exploran los beneficios de la conectividad en situaciones críticas, pero también los riesgos que implica depender de tecnologías en estos contextos de vulnerabilidad.
– En el ámbito de la crianza digital, Lucía Fainboim desarma el mito de que las infancias actuales son “nativas digitales”, y propone que más bien debemos acompañarlas activamente en su relación con internet, dice que no basta con saber usar dispositivos, sino que hay que formar criterio, cuidados y autonomía digital.

– Por otro lado, la organización Witness impulsa un enfoque comunitario para la verificación visual de contenidos, en tiempos donde la desinformación se vuelve un riesgo serio para los movimientos sociales, se trata de fortalecer la verdad desde las colectividades, con herramientas y redes de confianza. Y también destacamos ChatMap, de la mensajería instantánea a la acción humanitaria, esta herramienta, desarrollada por Humanitarian OpenStreetMap, transforma conversaciones ciudadanas desde los territorios en mapas colaborativos para fortalecer el impacto humanitario en Latinoamérica.
– Este Primero de Mayo nació Resistencia Digital, un proyecto de comunicación colaborativo entre diferentes organizaciones y personas en América Latina, con una mirada crítica sobre las tecnologías.
– Y para cerrar con alegría colectiva: ya salió el primer número de La FediREVISTA, una publicación creada desde el #fediverso por un grupo autogestionado, está disponible como flipbook y está abierta a más colaboraciones. Una muestra de que cuando nos organizamos, la red se convierte en un espacio de creación libre y descentralizada.
Salud!