Hay un sábado de común denominadores

-Habitamos un mundo [tecnológico] donde Lo grande y lo pequeño coexisten. ¿Y qué hay de lo que hay en medio? “Las nuevas tecnologías constituyen en su propia entraña el medio mismo en el que nacen y mueren, constantemente, el ojo y sus objetos”. Así es como, además, las pequeñas acciones pueden provocar grandes transformaciones, como cuando desde Pirateca.com aseguran que “Los libros no se roban: ¡Se expropian!” y esto habilita lecturas, conocimientos y enredos a grupos y personas que de otro modo no tendrían acceso a ellos. Entonces, retomando nuestra primer referencia de hoy “los ‘artefactos’ humanos hay que juzgarlos no por lo que permiten sino por lo que obligan a hacer, de manera que son buenos o malos por el marco de percepción que imponen, no por las ventajas particulares que se obtienen en él”.

-Bajo esa premisa podríamos analizar todas las recomendaciones siguientes. Por caso: Si gigantes tecnológicos pagan por el contenido, ¿los medios locales sufrirán?, o cuestionarnos por el El enorme y no regulado mundo de las tecnologías de vigilancia porque “el primer paso es que el gobierno reconozca las herramientas de vigilancia como armas poderosas y peligrosas”. Ahora mismo ya hay quienes advierten respecto a los vacíos en políticas de tratamiento de datos para puntualizar respecto a la delgada línea que separa la utilidad de la vigilancia.

-Es que no podemos dejar de mirar la relación [cada vez más conflictiva] entre La gran política y la revolución digital. Y mucho más cuando se trata de pensarlo respecto a sectores históricamente excluidos. Una tendencia que no cambia con el tiempo cuando La pandemia frenó el crecimiento profesional de las mujeres en tecnología, según estudio porque “aunque se creyó que el confinamiento podría ser un acelerador hacia la igualdad de género en puestos de TI, las mujeres retrasan el avance en sus carreras porque hacen la mayor parte del trabajo doméstico”. ¿Les suena conocido?

-Por eso enlazamos La ola de los feminismos en red (II): desplazando miradas y fronteras de la política donde, este caso, la pandemia “también ha alimentado el pulso de los feminismos periféricos para seguir ‘sobresistiendo’, sobreviviendo y resistiendo”. Resistencias que nos permite decir [así subrayado!] porque Si no se nombra no se puede combatir: Qué es la violencia digital de género y cómo prevenirla. Así es como se sigue en carrera tejiendo Feminismo 2.0: autodefensa digital y cómo hackear al patriarcado entre todas.

Queremos cerrar con una bola extra dedicada al Arte+Feminismo, una comunidad internacional que se esfuerza por cerrar la brecha de información sobre género, feminismo y artes en Internet.

@sursiendo

 

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